El crecimiento económico responde al incremento de la capacidad produciva de la economía que tiene sus fuentes en el capital físico, humano y en la productividad.

Para esta oportunidad, nos referiremos al capital físico; es decir, la inversión privada y pública en maquinaria, equipos, construcciones e infraestructura física en general o parcial que se debe reponer del desgaste del capital, pero que al final aumenta el stock y por ende la capacidad productiva.

Las diferencias entre las tasas de inversión contribuyen a explicar las grandes diferencias de crecimiento entre uns y otros países.  Del milagro asiático su tasa de inversión estuvo por encima del 40% del PIB donde la participación y la calidad de la inversión privada extranjera (IED) fueron determinantes para alcanzar tasas de crecimiento altas y sostenidas.

En Bolivia la IED alcanzó el 3% del PIB durante el ciclo económico excepcionalmente favorable de la década pasada, concentrándose en los sectores extractivos. La misma se encuentra debajo del promedio latinoamericano y con países asiáticos la brecha es mayor. Pero ?por qué no hubo más IED en la década de oro?.

Una metodología pragmática para examinar los bajos niveles de IED en Bolivia podría realizarse a través del método “restricciones al crecimiento” desarrollada por los economistas Ricardo Hausmann, Dani Rodrik y Andrés Velasco. Este método proporciona herramientas potentes para el análisis particular y específico del problema en cuestión. Utilizando el método, empíricamente podríamos llegar a dar algunos lineamientos.

Las restricciones a la inversión privada en Bolivia responderían a los problemas de apropiabilidad es decir, por fallas del Gobierno, falta de incentivos y excesiva regulación que estarían limitando alcanzar mayores retornos sociales a los inversionistas y por ende bajo nivel y calidad de la inversión. Estas restricciones han originado altos costos impositivos y laborales, derechos de propiedad débiles, informalidad, corrupción, riesgos de expropiación e inestabilidad macro latente.

Trabajar para resolver estas restricciones requiere fundamentalmente de voluntad política con amplia participación privada. Dejar que pase otra década perdida no es una alternativa.

José Alberti Uzqueda…(*) Presidente del Colegio Departamental de Economistas de Santa Cruz