La encuesta continua de empleo (ECE) no analiza la calidad de empleo, simplemente es un termómetro de quiénes se encuentran trabajando y en qué sector en un periodo corto de tiempo. Es ese sentido, la encuesta no tiene la capacidad de medir la calidad en Bolivia. No obstante, otros estudios y hasta la misma OIT señalan que el problema principal en Bolivia es el subempleo.

El subempleo y la informalidad en el país están estrechamente asociadas con actividades económicas como el comercio al por menor, transportes y servicios como la hotelería; y estos rubros más que incentivar la informalidad, es reflejo del mercado laboral, es decir el efecto o en otras palabras la mayoría de los bolivianos en las zonas urbanas o suburbanas se dedican al comercio y los servicios como el transporte.

El 99% de la población boliviano no comprende el funcionamiento y las leyes de la economía. Pero deberían tener presente, que la única forma de avanzar hacia el desarrollo económico y social es mejorando nuestra productividad y competitividad. En ese sentido, para crear más y mejores empleos es imperativo reducir los costos laborales asociados al aporte patronal a la par de flexibilizar la regulación laboral, que ha propósito es una de las más rígidas del planeta.

Con respecto a la nueva mano de obra joven que a futuro deberá incorporarse al mercado laboral, considero que la oportunidad está dada en la economía digital, colaborativa junto con la revolución industial 4.0 en marcha. Es decir,los rubros, empredimientos y habilidades asociadas a las TICs tendrían mejores oportunidades en los mercados laborales.

MSc. José Alberti                                                                                                                                                                          ECONOMÍSTA

Fuente: BolivianBusiness Edición N°764

Domingo 16 de junio de 2019