Un ídolo ha muerto

Gary Antonio Rodríguez A 2/12/2020

Diego Armando Maradona murió el 25 de noviembre de 2020. Cuando nadie lo esperaba partió de este mundo con apenas 60 años. La noticia hizo estallar las redes sociales mostrando la desazón de sus seguidores. El fanatismo por el futbolista argentino hizo que por su muerte se produjeran inesperadas reacciones, muchas al borde del delirio.

Pasando por alto la legendaria trayectoria de otro futbolista brasileño -el “Rey Pelé”- y a otro renombrado futbolista argentino, Lionel Messi, mucha gente no solo proclama a Maradona como el mejor jugador de la historia sino que ha llegado a endiosarlo. Parecería una exageración decirlo, pero con Maradona todo fue exagerado: el hombre se dio modos para salirse con la suya, casi en todo.

Basta recordar el Campeonato Mundial de Fútbol de 1986, cuando en el partido contra Inglaterra, Maradona llevó al triunfo a la Argentina metiendo un gol con la mano. Lo grave de ello no fue que el árbitro convalidara el gol, seguramente porque no vio la falta, sino que el propio Maradona reconoció luego en varias entrevistas su astucia, agradeciendo que el gol fue por “la mano de Dios”.

Pero el engaño no quedó ahí, se lo exaltó más bien en grado sumo, con una canción de un tal Rodrigo -titulada “La mano de Dios”- en la que se dice cosas terribles, que muchos en su ignorancia cantan a viva voz:

“Carga una cruz en los hombros por ser el mejor. Por no venderse jamás, al poder enfrentó. Curiosa debilidad, si Jesús tropezó, por qué él no habría de hacerlo. La fama le presentó una blanca mujer de misterioso sabor y prohibido placer, que lo hizo adicto al deseo de usarla otra vez”.

Maradona despertó este tipo de pasiones al extremo de ser comparado con Jesús y reducir a Dios, a su estatura.

Toda su vida estuvo llena de sobresaltos y excesos; su hija escribió un libro bajo el título “Hija de Dios”, refiriéndose a él, por supuesto (“Vivió en Europa hasta los 6, le regalaron un 0 km a los 12 y escribió un libro, Hija de Dios: la vida de Dalma Maradona”, Infobae.com, 31.03.2018).

Maradona fue idolatrado por personas necesitadas de sentirse realizadas con el éxito de un tercero, al extremo que estando vivo aún, fue creada la Iglesia Maradoniana que hoy cuenta con unos 50.000 miembros en todo el mundo: “Nuestra religión es el fútbol y, como toda religión, debe tener un dios”, explicó uno de sus fundadores (“Iglesia Maradoniana: pasión y magia con las que Diego jugó al fútbol”, eltiempo.com, 25.11.2020). Ahora que partió, ojalá descanse en paz, agarrado de la mano de Dios…

EL DEBER

https://eldeber.com.bo/opinion/un-idolo-ha-muerto_210745?fbclid=IwAR0mJdedOUHbC87gYMwLaxdWfPx3spx9RjDWQ6gEodnnzcFEFHQcmwoQHNo

CESC: transformación digital como acción directa para impulsar la reactivación económica

Fernando Vargas Rodas, presidente del Colegio de Economistas de Santa Cruz

Es conocido por todos que el mundo se encaminaba a una crisis económica incluso antes de aparecer la pandemia del coronavirus y que evidentemente la llegada de la emergencia sanitaria escaló la crisis en muchos casos a niveles sin precedentes. Y es que las medidas de contención del virus que adoptaron casi todos los Estados se basaron esencialmente en el distanciamiento social con distintas intensidades; es decir, la restricción de las actividades, de horarios, la cuarentena o hasta el confinamiento con auxilio de la fuerza pública.

El resultado de esta paralización abrupta de actividades productivas, que a fin de cuentas busca preservar vidas, es en definitiva que se inflige serios daños a la economía por la ruptura de la cadena de pagos, el desabastecimiento, cierre de empresas, desempleo, etc. En caso de que el paro sea prolongado existe un alto riesgo de que los daños ocasionados sean permanentes.

Acá los Estados han dispuesto en la medida de sus posibilidades una amplia gama de medidas de salvataje que pretenden estimular, no solo la demanda, inyectando liquidez a la economía; sino también la oferta, en procura de mantener vivo el tejido empresarial y este será un tema para analizar mucho.

Pero quiero detenerme en la parte de países que optaron por otras soluciones, menos duras, pero con resultados incluso mejores que los obtenidos por países que “frenaron” su economía y que afrontarán la crisis de la COVID-19 de manera menos traumática y en general en mejores condiciones que el resto del mundo, a saber, Singapur, Suecia, Corea del Norte, Japón y otros. La respuesta es que su accionar no solo ha sido determinado por el factor cultural o el recuerdo muy reciente de otras pandemias, sino esencialmente por el grado de digitalización de su economía, se trata de los países con los mayores avances en esta materia (que no es necesariamente lo mismo que países desarrollados).

Singapur es un país que lidera la revolución tecnológica y tiene la más amplia gama del mundo de servicios online, mayor cantidad de conexiones y accesos libres a internet. Suecia es el país más avanzado tecnológicamente de Europa con internet de alta velocidad, trámites gubernamentales en línea y colegios y hogares informatizados. Corea del Sur tiene el mayor índice de conexión a banda ancha, el 95 por ciento de los hogares “inteligentes” están conectados y la mayoría de las compras de las ciudades se hacen por internet. Y finalmente Japón, el productor de tecnología por excelencia y donde casi todo se hace normalmente desde un teléfono inteligente.

En las anteriores condiciones, estos países no necesitaron “extrangular” su economía para reducir los contagios, pues las operaciones y transacciones por un tema de productividad ya no son presenciales. Así que la decisión fue seguir operando, pero guardando los cuidados sanitarios para evitar más propagación y para ello asignaron mejor sus recursos a la realización de test, a reforzar sus sistemas de salud y a controlar la epidemia aprovechando sus ventajas competitivas para ello, es decir alta digitalización de la economía, la casi nula preferencia por el efectivo, etc.

La COVID-19 será superada tal como el 100 % de las pandemias y crisis económicas que azotaron el mundo y la solución “viene muy rápido y por distintos frentes” al igual que en 1945, que por estas fechas rusos y aliados literalmente “corrían desde oriente y occidente” para tomar Berlín y acabar así otra gran tragedia humana como fue la segunda Guerra mundial.

La digitalización de la economía es una oportunidad para países en desarrollo como el nuestro, implica una Banca de avanzada totalmente digitalizada, un Gobierno digital con tramites 100 % online, un comercio electrónico 100 % operativo, la trasformación progresiva de nuestros sistemas educativos y un fuerte desarrollo de la Telemedicina, etc. Por mencionar solo alguna potencialidad, imaginemos que pacientes de provincias son atendidos “remotamente” por doctores especialistas disponibles desde cualquier punto del país.

En fin, dependerá de nosotros y del liderazgo del Estado Nacional que esta crisis se convierta en una oportunidad y demos un paso hacia adelante para digitalizar nuestra economía y consigamos no sólo combatir y derrotar la COVID-19, sino encontrar mayores niveles de eficiencia productiva. Debemos adecuar nuestras estructuras para una más rápida reactivación económica y, por supuesto, para esperar en mejores condiciones el siguiente coronavirus que, sin duda, llegará en algún tiempo más (meses o años).

Contacto Construcción

https://contactoconstrucci2.wixsite.com/misitio/post/cesa-transformación-digital-como-acción-directa-para-impulsar-la-reactivación-económica?fbclid=IwAR1dZYGrro6cWkvr5-19ocJA6o7GRO-WpYYpiOEbm7BKIWXAtIlabr3uHHQ