Juntas somos imparables

Juntas somos imparables

La Cámara de Mujeres Empresarias de Bolivia (Camebol) festejó en grande su tercer aniversario con el Congreso Internacional La mujer en el desarrollo social, político y económico. Más de cien panelistas, expositoras, dirigentes y empresarias de Bolivia, Argentina, Chile, Perú, Paraguay y Uruguay, se dieron cita en Santa Cruz, siendo su anfitriona la infatigable presidenta de Camebol, Lic. Silvia Quevedo Silvetti.

Habiéndoseme encargado las palabras de inauguración, parafraseé al experto independiente de la ONU sobre deuda externa y derechos humanos, Pablo Bohoslavsky, quien luego de visitar Bolivia, adelantó lo que dirá su Informe en 2020 (Experto de la ONU recomienda a Bolivia…, EL DEBER, 15.5.2019).

Entre otras cosas dijo que pese a que Bolivia creció y pasó a ser un país de ingresos medios, es aún uno de los países más pobres de la región y los desafíos: la calidad de los servicios públicos y el acceso con igualdad; la sostenibilidad de la inclusión social; ciencia y tecnología; los ingresos y la inversión pública, sin recurrir a las RIN y más deuda; y, superar el extractivismo.

De la mujer boliviana dijo que sigue rezagada en cuanto a inclusión laboral y económica pese a los avances en la equidad de género logrados, v.gr., en el Legislativo, “con una de las presencias de mujeres más altas del mundo”.

Como nadie es profeta en su tierra, recurrí a un extranjero para graficar tales necesidades que podrían convertirse en oportunidades para que las mujeres pasen a “ser” actoras del desarrollo y a “hacer” aquello que los varones no hacemos. Defendí que el aporte de la mujer está fuera de discusión: empieza con la formación de los hijos y se complementa en el campo económico (empresarial), político (legislativo, ejecutivo, judicial) y social (educación).

¡Cómo será de importante su aporte que se discute ya el imputar en el PIB su desgaste sicofísico como esposa, madre y administradora del hogar! Empoderarlas como agentes de cambio, promover su formación profesional, capacitación, emprendedurismo, innovación y creatividad, es la tarea.

Pero de todo lo dicho lo que les impactó fue saber que en el Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) más de la mitad de su equipo son mujeres; las cuatro gerencias de área las ocupan mujeres profesionales; más del 50% de las jefaturas de unidad, mujeres; todas por meritocracia.

“¿Se imaginan si esto se generalizara? En sus manos está…”, concluí (full aplauso). ¿Por qué no? ¿Acaso su lema no es “Juntas somos imparables”?

Gary Antonio Rodríguez Álvarez

Economista con Maestría en Comercio Internacional


Fuente: Diario El Deber – 26 de junio de 2019

Prepararse para «lo peor» en la economía…

Prepararse para «lo peor» en la economía…

El expresidente de Cuba, Raúl Castro, pidió a su país estar preparados para “la peor variante” de la economía, ante los graves problemas que enfrenta en su balanza de pagos, según reportó la Agencia EFE (Raúl Castro pide a cubanos prepararse para lo peor en economía, www.theworldnews.net, 10.4.2019). El líder del Partido Comunista, en su discurso durante la promulgación de la nueva Constitución, dijo que la situación podría agravarse en los próximos meses, aunque (más…)

«El principal problema en Bolivia es el subempleo»

«El principal problema en Bolivia es el subempleo»

La encuesta continua de empleo (ECE) no analiza la calidad de empleo, simplemente es un termómetro de quiénes se encuentran trabajando y en qué sector en un periodo corto de tiempo. Es ese sentido, la encuesta no tiene la capacidad de medir la calidad en Bolivia. No obstante, otros estudios y hasta la misma OIT señalan que el problema principal en Bolivia es el subempleo.

El subempleo y la informalidad en el país están estrechamente asociadas con actividades económicas como el comercio al por menor, transportes y servicios como la hotelería; y estos rubros más que incentivar la informalidad, es reflejo del mercado laboral, es decir el efecto o en otras palabras la mayoría de los bolivianos en las zonas urbanas o suburbanas se dedican al comercio y los servicios como el transporte.

El 99% de la población boliviano no comprende el funcionamiento y las leyes de la economía. Pero deberían tener presente, que la única forma de avanzar hacia el desarrollo económico y social es mejorando nuestra productividad y competitividad. En ese sentido, para crear más y mejores empleos es imperativo reducir los costos laborales asociados al aporte patronal a la par de flexibilizar la regulación laboral, que ha propósito es una de las más rígidas del planeta.

Con respecto a la nueva mano de obra joven que a futuro deberá incorporarse al mercado laboral, considero que la oportunidad está dada en la economía digital, colaborativa junto con la revolución industial 4.0 en marcha. Es decir,los rubros, empredimientos y habilidades asociadas a las TICs tendrían mejores oportunidades en los mercados laborales.

MSc. José Alberti                                                                                                                                                                          ECONOMÍSTA

Fuente: BolivianBusiness Edición N°764

Domingo 16 de junio de 2019

«Es aconsejable no entrar en pánico por el comportamiento de esta variable»

«Es aconsejable no entrar en pánico por el comportamiento de esta variable»

Recordemos que el tipo de cambio no está ligado necesariamente a un tiempo máximo o determinado, en realidad, podrá ser fijo siempre y cuando se tenga en reservas la cantidad de divisas que respalden la masa monetaria circulante en la economía o se quiera hacer competitivo el sector exportador. Además, que liberar el tipo de cambio generaría incertidumbre en los agentes económicos y a lmismo gobierno, porque no estamos pensando qué pasaría si en vez de subir mas bien baje.

Con respecto a qué factores podrían obligar a mover el tipo de cambio, en Bolivia se podría pensar en una devaluación para reforzar el sector exportador, con el fin de mejorar la competitividad de los productos exportados. Otro escenario que podría presionar, sería una caída por debajo de los niveles apropiados de nuestras Reservas Internacionales Netas. Según el BCB actualmente las RIN pueden solventar nueve meses de importaciones, cuando los organismos internacionales recomiendan sólo tres meses.

Sin embargo, considerar una devaluación beneficiaría básicamente al sector exportador y su entorno, pero afectaría al mercado interno que se sustenta con sueldos y rentas fijas en bolivianos. Provocaría también incertidumbre en los precios y costos, porque los costos se elevan con los precios de los insumos, materias primas importadas y maquinarias que se traen de afuera, es decir con una devaluación entraríamos a un cuadro de inflación que afectaría a los diferentes agentes económicos. Por los tanto, es consejable en el corto plazo no entrar en pánico por el comporatmiento del tipo de cambio, la especulación podría tener un efecto perverso en esta variable.

MSc. Jorge Akamine                                                                                                                                                                    PRESIDENTE DEL COLEGIO NACIONAL DE ECONOMISTAS

Jorge Akamine, presidente del Colegio Nacional de Economistas aconseja no entrar en pánico y recomienda «mantener los dólares poseídos o en su defecto invertir en activos cotizados en dólares por ejemplo inmuebles o activos financieros».

Fuente: BolivianBusiness Edición N°764

Domingo 16 de junio de 2019

«Pensiones, grupos de interés e institucionalidad»

«Pensiones, grupos de interés e institucionalidad»

Un sistema de pensiones se basa en flujos de ingresos de aportantes y de salida para los beneficiarios. Cuando los activos financian a los pasivos, el sistema se conoce como Reparto; en tanto que cuando los activos aportan para su propia jubilación con la creación de cuentas individuales, que constituyen su propio ahorro, se conoce como Capitalización Individual. En ambos casos, es necesario que dichos aportes generen rendimientos con razonables exposiciones de riesgo para que el capital aportado crezca. Estimaciones realizadas, muestran que más de la mitad del acumulado a lo largo de la vida activa de un afiliado lo constituyen los retornos. Para lo anterior, no solo se necesita una gestión especializada, sino también eficiente y transparente. Usualmente, como es el caso en nuestro país, lo hacen (aún) actores privados, bajo la supervisión del Estado.

La reforma del sistema de pensiones en Bolivia, como en la mayoría de los países de Latinoamérica y varias otras latitudes, implementada a finales de los `90s, entre otras cosas, buscó mejorar la pesada carga que llegó a representar para el Estado asumir administraciones fallidas del anterior sistema público de Reparto.

Los resultados no han sido necesariamente malos: incremento del número de afiliados, eficiencia en la atención, cierto desarrollo del mercado de capitales, financiamiento a emprendimientos privados y fondeo al sistema financiero, entre otros. Aunque, como siempre, pueden existir puntos de mejora, el 2010, mediante una Ley se llevó a cabo una contra-reforma, en línea con la Nueva Constitución Política del Estado, todo bajo mayoría del actual gobierno. Si bien, se mantuvo el sistema de capitalización individual, pero se intervino en la gestión, obligando a que las AFPs transfieran la misma a una Gestora Pública por crearse. Hasta ahora termina de hacerlo; por ende las AFPs siguen administrando “transitoriamente”. Si se quería cuestionar la gestión del privado, que usualmente es más eficiente que el público, se debió permitir a la Gestora Pública competir por los más de USD 14,000 millones en recursos de la gente, para ver quién lo hacía mejor. Desafortunadamente, dentro de esa línea de “volver al pasado”, la referida contra-reforma dejó expuesto al Estado ante diversos grupos de interés y presión; ergo a los fondos, en riesgo.

Con estos antecedentes, entraremos a la coyuntura que nos ocupa. En los últimos días, se ha anunciado que con los recursos de los Fondos de Pensiones se utilizarían USD150 millones para financiar agroproductores en dificultades y otras mejoras que puedan requerir. En un asunto con varias aristas, trataremos de valorar la medida.

Primero diremos que la idea resulta por lo menos interesante. Aunque matizaremos los detalles, donde puede estar el diablo.

Sobre la estructura. Se crearía un fondo de inversión cerrado, de los varios que ya existen, solo que este sería administrado por Safi Unión, bajo control del Estado. Pudo haberse licitado para asegurar al más idóneo. O mejor aún, incentivar la creación de este u otro tipo de instrumentos, ya que uno de los motivos de la tendencia a la baja en la rentabilidad de los fondos de pensiones ha tenido que ver con la elevada liquidez y falta de opciones de inversión, por ende bajas tasas.

En relación al riesgo que se exponen los recursos de los afiliados. Como proporción de portafolio, USD 150 millones, representa poco más del 1%, que parece no significativo. Por otro lado, tendría como coberturas instrumentos de oferta pública (las AFps ya invierten en esto), cuyo valor futuro, sumado al Fondo de Garantía de los Bancos y un aval de Empresas Agroindustriales, permitirían asegurar el capital. Realizando algunas simulaciones, incluso en escenarios negativos, dicha cobertura sería razonable. Sin embargo, surgen varias interrogantes, como las condiciones de inversión, recupero y sobre todo otorgación de los recursos.

Sería para productores pymes, lo cual beneficiaría a las Empresas Agroindustriales, que al contar con mayores probabilidades de proveerse de materia prima se beneficia también; por ende el interés y posible disposición en avalar los préstamos en un porcentaje. Aunque ya el grado de apalancamiento del Sector es considerable.

Veamos rentabilidad. Las tasas a las que se pondrían a disposición los recursos finales (entre 7% y 12%) coadyuvarían en algo al rendimiento del Fondo de Pensiones, aunque habrá que ver las comisiones de administración que se deben descontar y la recuperación efectiva de los recursos, por parte de SAFI Unión.

Es llamativo que hoy el gobierno apueste por apoyar al sector agrícola con recursos, aunque no son suyos. Solo ellos saben si es aversión al riesgo o falta de alternativas.

Lo más grave es el precedente. Se constituye en una medida, no necesariamente mala, pero totalmente dirigida, lo cual genera vulnerabilidad a fondos privados. Una señalización negativa para los agentes. Solo como ejemplo, en Argentina se llegó a expropiar los fondos y se afectó significativamente el mercado de capitales al retirar recursos, principalmente para fines estatales.

En la última reunión de la Asociación de Economistas Latinoamericanos (LACEA, por sus siglas en inglés) tuve la oportunidad de compartir con Peter Diamond, profesor del MIT, premio Nobel 2010 por sus contribuciones en temas relacionados a Pensiones y asesor de muchos gobiernos. En esa oportunidad le pregunté, cuál sistema, privado o público, le parecía mejor. La respuesta fue en línea con las nuevas investigaciones y evidencia, como la magnífica obra de Acemoglú y Robinson (2012), Por qué fracasan los países. No es el administrador, es la institucionalidad y condiciones en que mejor funcione el Sistema. Esto guarda relación con el grado de desarrollo de los Estados y sus experiencias vividas. Más claro, agua.

Walter Morales Carrasco

Director del Colegio Departamental de Economistas de Santa Cruz

¿SON O NO SON IMPORTANTES LAS EXPORTACIONES?

¿SON O NO SON IMPORTANTES LAS EXPORTACIONES?

Cuando las exportaciones del país subían y subían sin parar, haciendo que los dólares llegaran a raudales -como nunca en la historia- provocando altísimos e inimaginables superávits haciendo que las Reservas Internacionales Netas (RIN) del Banco Central de Bolivia (BCB) treparan y treparan, era para festejar.

El PIB crecía y crecía gracias al motorcito de la demanda interna impulsada por el gasto fiscal y la inversión pública, apalancados éstos en el inédito dividendo de la exportación de hidrocarburos y minerales así como en el virtuoso movimiento económico derivado de la actividad productiva, comercial y exportadora no tradicional. Esto elevó nuestras RIN a niveles insospechados, comparables solo con la China en su significación sobre el PIB (casi 50%), generando un alto respaldo para la moneda y la economía boliviana.

A estas alturas, es imposible pensar ya -mucho menos negar- que tan buenos resultados se hubieran logrado sin que las exportaciones jugaran el rol preponderante de prodigar más de 100.000 millones de dólares entre el 2006 y 2016, considerando entre ellas las remesas de los trabajadores en el exterior y el turismo receptivo (exportación de servicios).

Alguito más: del 2006 al 2014, el superávit del comercio exterior superó los 16.000 millones de dólares, de ahí el incremento de las RIN del BCB hasta un máximo de 15.563 millones (dato del 10.11.2014). Parecía que tal racha sería imparable, pero desde el 2015 “algo” ha cambiado, lamentablemente, no para bien. El PIB crece menos, las exportaciones y las RIN caen y lo que sube es el endeudamiento.

Constatando que el actual monto de las RIN ha bajado a niveles del año 2010, hasta 9.993 millones de dólares (dato al 20.1.2017); que las exportaciones del 2016 se desmoronaron hasta cerca de su nivel del 2008 y que el déficit comercial del pasado año se convirtió en el mayor de la historia de Bolivia (-1.213 millones de dólares) algo hay que hacer para reanimar las exportaciones.

Frente a un escenario internacional que tiende a complicarse, para que mañana no aumente la presión sobre el tipo de cambio y se tenga que recurrir a un mayor endeudamiento, sabio sería apostar por un sector con gran capacidad de reacción a corto plazo como el no tradicional, agropecuario, agroindustrial, forestal y manufacturero.
Solo liberando de restricciones a las exportaciones y forjando la competitividad sistémica del país se generará más divisas, empleos e ingresos, y el PIB crecerá sostenida y sosteniblemente en el tiempo.

(*) Gary Antonio Rodríguez Álvarez es Economista y Magíster en Comercio Internacional