Transformación Digital como acción directa para impulsar la Reactivación Económica

Transformación Digital como acción directa para impulsar la Reactivación Económica

Transformación Digital como acción directa para impulsar la Reactivación Económica

_(Por Fernando Vargas Rodas, Presidente del Colegio de Economistas de Santa Cruz. Extraído de www.economista.org.bo . De fecha 20/04/2020)_

Es conocido por todos que el mundo se encaminaba a una crisis económica incluso antes de aparecer la pandemia del coronavirus y que evidentemente la llegada de la emergencia sanitaria escaló la crisis en muchos casos a niveles sin precedentes. Y es que las medidas de contención del virus que adoptaron “casi” todos los Estados; se basaron esencialmente en el distanciamiento social con distintas intensidades; es decir, la restricción de las actividades, de horarios, la cuarentena o hasta el confinamiento con auxilio de la fuerza pública. El resultado de esta paralización abrupta de actividades productivas – que a fin de cuentas busca preservar vidas – es en definitiva que se inflige serios daños a la economía por la ruptura de la cadena de pagos, el desabastecimiento, cierre de empresas, desempleo, etc. y en caso de que el “paro” sea prolongado, pues existe un alto riesgo de que los daños ocasionados sean permanentes.

Acá los estados han dispuesto en la medida de sus posibilidades una amplia gama de medidas de salvataje que pretenden estimular no solo la demanda, inyectando liquidez a la economía; sino también la oferta, en procura de mantener vivo el tejido empresarial y este será un tema para analizar mucho.

Pero quiero detenerme en la parte de países que optaron por otras soluciones, menos duras pero con resultados incluso mejores que los obtenidos por países que “frenaron” su economía y que afrontarán la crisis del covid19 de manera menos traumática y en general en mejores condiciones que el resto del mundo, a saber Singapur, Suecia, Corea del Norte, Japón y otros. La respuesta es que su accionar no sólo ha sido determinado por el factor cultural o el recuerdo muy reciente de otras pandemias, sino esencialmente por en el grado de digitalización de su economía, pue se trata de los países con los mayores avances en esta materia (que no es necesariamente lo mismo que países desarrollados).

Singapur es un país que lidera la revolución tecnológica y tiene la más amplia gama del mundo de servicios o line, mayor cantidad de conexiones y accesos libres a internet. Suecia es el país más avanzado tecnológicamente de Europa con internet de alta velocidad, trámites gubernamentales on line y colegios y hogares informatizados. Corea del Sur tiene el mayor índice de conexión a Banda Ancha, el 95% de los hogares “inteligentes” están conectados y la mayoría de las compras de las ciudades se hacen por internet. Y finalmente Japón, que es el productor de tecnología por excelencia y donde casi todo se hace normalmente desde un teléfono inteligente.

En las anteriores condiciones, ESTOS PAÍSES NO NECESITARON “EXTRANGULAR” SU ECONOMÍA PARA REDUCIR LOS CONTAGIOS, PUES LAS OPERACIONES Y TRANSACCIONES POR UN TEMA DE PRODUCTIVIDAD YA NO SON PRESENCIALES. Así que la decisión fue seguir operando pero guardando los cuidados sanitarios para evitar más propagación y para ello asignaron mejor sus recursos a la realización de test, a reforzar sus sistemas de salud y a controlar la epidemia aprovechando sus ventajas competitivas para ello, es decir alta digitalización de la economía, la casi nula preferencia por el efectivo, etc.

EL COVID19 será superado tal como el 100% de las pandemias y crisis económicas que azotaron el mundo conocido y la solución “viene muy rápido y por distintos frentes” al igual que en 1945 – por estas fechas – rusos y aliados literalmente “corrían desde oriente y occidente” para tomar Berlín y acabar así otra gran tragedia humana como fue la 2da. Guerra mundial.

La digitalización de la economía es una oportunidad para países en desarrollo como el nuestro, implica una Banca de avanzada totalmente digitalizada, un Gobierno digital con tramites 100% on line, un comercio electrónico 100% operativo, la trasformación progresiva de nuestros sistemas educativos y un fuerte desarrollo de la Telemedicina, etc. Por mencionar sólo alguna potencialidad imaginemos que pacientes de provincias, son atendidos “remotamente” por doctores especialistas disponibles desde cualquier punto del país.

En fin, dependerá de nosotros y del liderazgo del Estado Nacional que esta crisis se convierta en una oportunidad y demos un paso hacia adelante para digitalizar nuestra economía y consigamos no sólo combatir y derrotar el COVID 19, sino encontrar mayores niveles de eficiencia productiva, adecuando nuestras estructuras para una más rápida reactivación económica y por supuesto, para esperar en mejores condiciones el siguiente coranavirus que sin duda llegará en algún tiempo más (meses o años).

Economía proactiva ante señales de alerta

Economía proactiva ante señales de alerta

Técnicamente, la calificación de riesgo es una opinión fundamentada, imparcial y objetiva sobre el desempeño actual y las perspectivas económicas  y financieras, de un país, ente o activo financiero. Refleja la calidad en términos de solvencia (capacidad de pago) y el nivel de riesgo (probabilidad de incumplimiento). La calificación de riesgo es un parámetro útil y necesario para la toma de decisión de inversión por parte de los capitalistas.

Para otorgar una Calificación de Riesgo la Empresa Calificadora, mediante métodos, técnicas y herramientas, realiza una evaluación tanto cuantitativa (análisis económico y financiero) como cualitativa (calidad de gestión) para sustentar la calificación asignada, la misma que es periódicamente revisada, considerando las tendencias en el entorno, los mercados, el sector y la industria en particular.

Si bien la calificación de riesgo país (riesgo soberano) en Bolivia ha mejorado en los últimos años hasta llegar a un BB (grado  de inversión), en la última calificación otorgada se cambia la tendencia de “estable” a ´negativa´. La calificadora Moody´s fundamenta su opinión, en las persistentes presiones fiscales y de balanza  de pagos como resultado del aumento de los déficits presupuestario y de cuenta corriente  junto con la ausencia  de medidas de ajuste fiscal que compensen los menores ingresos por hidrocarburos.

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Los chinos abren los ojos

Los chinos abren los ojos

Los chinos podrán tener los ojos rasgados, pero a la hora de tomar decisiones estratégicas los tienen bien abiertos, algo que los diferencia con quienes teniendo los ojos grandes, de nada les sirve si no saben apreciar la realidad y “le pelan” en sus actos.

Decir que alguien tiene los ojos grandes o pequeños para explicar una buena decisión es metafórico, pues lo que en verdad cuenta es cómo la gente entiende las cosas, cómo razona y si actúa en consecuencia. En eso los chinos están sacando una gran ventaja y la prueba de ello es que en menos de 50 años pasaron a ser la segunda potencia económica mundial -después de EEUU- y el mayor exportador del planeta.

Los chinos abren los ojosLos chinos podrán decirse comunistas pero en materia económica, tontos no son. Es cierto que estuvieron equivocados mucho tiempo, anquilosándose en su encierro con la Revolución Cultural, pero en cierto momento de su historia se dieron cuenta que ni la ideología ni su gran poderío militar serían suficientes para alimentar suficientemente y tampoco para contener el reclamo de su gente, por lo que abrieron los ojos, vieron su precaria situación -pero también su gran potencial de desarrollo- y tomaron la inteligente decisión de abrirse al mundo y ¡conquistarlo! Ya lo había advertido Napoleón cuando dijo que la China era un dragón dormido al que no había que despertar pues el día que se lo hiciera…el mundo temblaría. ¡Vaya que atinó, en tiempo y forma!

Bajo la inspiradora frase de su líder Deng Xiaoping -“no importa que el gato sea negro o blanco, sino que cace ratones”- la Reforma Económica emprendida a fines de los ´70 permitió a la China captar inversión extranjera por un billón de dólares americanos (1.000.000.000.000 de los cotizados verdes). ¿Cuál fue el capital que llegó a China? El de EEUU y Europa, así como también de otros países asiáticos desarrollados.

Pero no se conformaron con captar tecnología y con la deslocalización productiva (traslado de fábricas a China) sino que con tanto dinero ¡ahora se compran las mejores empresas del mundo!

Por ejemplo: ¿sabía Ud. que China acaba de adquirir Syngenta, una de las transnacionales más importantes en investigación genética y biotecnológica? ¿Quién la compró? La empresa estatal China National Chemical (ChemChina). ¿Cuánto pagó? ¡43.000 millones de dólares! ¿Tanto? Sí, porque saben que sin una “agricultura de precisión” será imposible alimentar a los cerca de 1.500 millones de chinos que serán en breve. ¡Eso les hizo abrir los ojos! Y…¿son comunistas, verdad?